Tensiones geopolíticas marcan el fin de año

Finaliza el año tal como empezó: convulso.

Irán incauta un tanquero en el estrecho de Ormuz por transportar gasolina de contrabando. Las tensiones entre China y Taiwán encienden las alertas en los mercados financieros y las oficinas de inteligencia de todo el planeta.

 Europa ha puesto en cuarentena su estrecha amistad con Estados Unidos desde que Donald Trump lanzara su nuevo plan estratégico en el que desecha al Viejo Continente como aliado confiable.

Y mientras, en la Casa Blanca, el presidente de Estados Unidos juega a amenazar a medio mundo (como lo ha hecho desde enero cuando inició su segundo mandato) con la Corte Suprema susurrándole al cuello con algunas de sus decisiones más polémicas: los aranceles impuestos a amigos y enemigos, desatando una guerra de tarifas en todo el mundo.

Pero además, en Washington, han impuesto, violando todas las normativas internacionales, un bloqueo naval y aéreo a Venezuela. Han puesto precio sobre la cabeza del presidente Nicolás Maduro, han amenazado al jefe de Estado de Colombia, Gustavo Petro, y han desoído olímpicamente las razones expuestas por el presidente de Brasil Luiz Inacio Lula Da Silva, sobre la inconveniencia de la diplomacia de las armas en el Caribe.

Caso China vs Taiwán

Los ejercicios navales cerca de Taiwán han levantado resquemores en Japón, y han contado con el respaldo total de Rusia, con lo que el tablero geopolítico se inclina muy favorablemente hacia esta inédita alianza militar.

“Taiwán es parte de China y la forma de resolver la cuestión taiwanesa y lograr la ‘reunificación nacional’ es un asunto puramente interno de China». Ese es y ha sido siempre el discurso de Pekín. Taiwán sostiene que la República de China (su nombre oficial) y la República Popular China «no están subordinadas entre sí». Pero el gobierno de Xi no opina lo mismo y su reclamo ha sido un punto de inflexión entre oriente y occidente, fiel aliado ideológico y comercial de Taiwán.

Así, 2025 se despide con alertas y tensiones geopolíticas por doquier. La paz no consigue acomodo ante tanto escenario belicista. ¿y la justicia? Pues la justicia se ahoga en medio de las violaciones a los tratados internacionales, en medio del genocidio en Gaza y el atropello a los inmigrantes en todas partes. Los líderes globales parecen carecer de la cordura necesaria para evitarlo y en cambio gozan de la suficiente locura para propiciarlos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *