
Las arbitrarias deportaciones, especialmente de ciudadanos venezolanos, a cárceles de terceros países sin el debido proceso y apelando a una antiquísima Ley para tiempos de guerra, ha desatado una «pelea» sin precedentes entre el Poder Judicial norteamericano y el Poder Ejecutivo, representado en este período, por Donald Trump.
Este jueves 27, informó el New York Times, un Tribunal Federal de Apelaciones de Washington dijo que, “aunque se necesitaban más argumentos, los abogados de los migrantes probablemente tendrían éxito en sus alegaciones de que a los venezolanos se les había denegado el debido proceso”. Por lo que, con una votación de 2 a 1, se mantenía el bloqueo de las deportaciones a El Salvador de ciudadanos venezolanos.
En la audiencia celebrada el 24 de marzo, ante el Tribunal de Apelaciones de EE.UU. para el Circuito de Washington D.C. , la jueza Patricia Millett, según reportó la BBC de Londres, cuestionó el uso de la citada ley para deportar a los venezolanos sin darles siquiera la posibilidad de impugnar las acusaciones: «Los nazis recibieron un mejor trato bajo la Ley de Enemigos Extranjeros que lo que ha ocurrido aquí».
Horas antes, el mismo lunes, el juez federal James Boasberg había negado la petición del Mandatario de «dejar sin efecto una prohibición temporal a las deportaciones en virtud de la Ley de Enemigos Extranjeros».
Desde France 24 reportan que la normativa invocada por Trump no se aplicaba desde finales de la Segunda Guerra Mundial y que fue desempolvada para aplicarla a 250 venezolanos, acusados, sin pruebas, de formar parte del grupo criminal Tren de Aragua.
La cadena francesa de noticias reseñó que muchos familiares de los deportados a El Salvador han sido señalados de pertenecer a la banda criminal sólo por poseer un tatuaje.
Lo mismo ha señalado, desde Caracas, el Gobierno venezolano, alegando que se trata de migrantes ilegales, pero no delincuentes ni mucho menos terroristas.
Pero la respuesta de Trump a este revés judicial fue la esperada, cuestionando su imparcialidad y como si fuera poco «después de la medianoche, el líder de la Casa Blanca publicó un mensaje en redes sociales pidiendo la inhabilitación del juez James Boasberg». Su alegato fue la asistencia del magistrado a una conferencia legal en la que habrían participado «oradores anti-Trump».
Sin embargo, el argumento del juez para mantener el bloqueo a las deportaciones exprés de venezolanos bajo el título de terroristas parece encontrar toda la lógica en la sensatez: Prevenir deportaciones erróneas.
¿Considera Ud. que los venezolanos están recibiendo un trato denigrante e inhumano por parte de la administración Trump? Déjenos saber su opinión.