«Estamos ante el fin del Estado de Derecho Internacional»

Tomoko Akane, presidenta del Tribunal Penal Internacional, ha lanzado una durísima advertencia a las naciones: «estamos ante el fin del Estado de Derecho Internacional» y lo dice no por capricho, sino por los claros ataques que desde EEUU han realizado contra la institución y su independencia.
«La sanción contra mí en esta ocasión era algo que, en cierta medida, esperaba, así que no me sorprende», declaró Akane a través de la red social X. «Lo importante es no permitir que esto sea el comienzo del fin del Estado de Derecho internacional», advirtió.
Los magistrados de la Corte Penal entraron en la órbita de las sanciones de Washington luego de que se atrevieran a acusar y ordenar la detención del Primer Ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, como criminal de guerra. Desde la Casa Blanca el Secretario de Estado, Marco Rubio, aseguró que el Tribunal Internacional apunta a Israel con sus «acciones politizadas».
Sin embargo, Akane quien asumió la presidencia del tribunal en 2025, aseguró que «Nadie está por encima de la ley», sin embargo, asegura que no deja de ser impactante el ver su nombre en la misma lista que traficantes y terroristas «cuando eres una jueza comprometida con la defensa del Estado de derecho», dijo a El País de España, a finales de agosto.
Rubio, afirmó, según recoge Euronews, que Washington sancionaba a la presidenta de la CPI, Tomoko Akane, así como al principal abogado de sala Abdoulaye Seye, por «participar directamente en los esfuerzos de la CPI por investigar, arrestar, detener o procesar a responsables cuyos gobiernos no han aceptado la jurisdicción de la CPI».
Las sanciones incluyen la cancelación, entre otras de su tarjeta de crédito, y le prohíbe además pisar suelo norteamericano, «y su caso resume el asedio que vive la corte».
Esto, dijo la titular de la Corte Penal, es una situación sin precedentes en la historia del TPI, y aún del Estado de Derecho Internacional. Las sanciones, asegura, son un ataque flagrante a la independencia del Tribunal, pero Akane reiteró que aun así «nadie está por encima de la ley. Roma no se construyó en un día, y tampoco el Estatuto de Roma (…) se asienta sobre una idea cuyo momento ha llegado.”
Y fue aún más enfática en sus declaraciones a El País de España, al ratificar que “las órdenes de detención no caducan y los crímenes más graves no prescriben. La Historia ha demostrado una y otra vez que la justicia puede llevar tiempo, pero la rendición de cuentas sigue siendo posible», dijo.
Mientras, en contravía de Washington, los presidentes de la Comisión y del Consejo Europeo, Úrsula von der Leyen y Antonio Costa, manifestaron su total e incondicional apoyo a la CPI.
«La CPI contribuye a hacer justicia a las víctimas de algunos de los crímenes más atroces del mundo», reconocieron, pero «para poder desempeñar esta labor esencial, sus jueces y funcionarios deben actuar con independencia y sin presiones externas»,. concluyeron.
