
Durante el estado de emergencia generado por el sismo reciente, las plataformas digitales se han inundado de imágenes de niños, niñas y adolescentes (NNA) extraviados. Aunque la motivación de la ciudadanía es ayudar a localizar a sus padres, esta práctica constituye una violación flagrante al ordenamiento jurídico venezolano.
El artículo 65 de la LOPNNA prohíbe tajantemente exponer la imagen, nombre o vida privada de un menor de edad si esto menoscaba su dignidad, reputación o lo exponen al desprecio público.
¿Por qué las redes sociales ponen en peligro a los niños?
La sobreexposición mediática en contextos de desastres no solo causa daño psicológico, sino que representa un peligro inminente para la seguridad física del menor (Artículo 32-A de la LOPNNA). Al publicar información sensible, se facilita la actuación de organizaciones criminales dedicadas a la trata de personas.
Para evitar la configuración de estos delitos, la ciudadanía debe abstenerse categóricamente de:
- Dar ubicaciones exactas: Publicar la dirección del refugio, hospital o casa particular donde se resguarda el niño le da un mapa directo a delincuentes para intentar sustraerlo.
- Revelar detalles trágicos: Informar explícitamente sobre el fallecimiento o el estado grave de los padres atenta contra la intimidad del menor y produce revictimización.
La difusión de imágenes y datos de menores extraviados es una competencia exclusiva y excepcional de los Consejos de Protección y Tribunales, quienes deben hacerlo bajo estrictos estándares de seguridad y resguardo de identidad. En Abogados Venezolanos exhortamos a la ciudadanía a proteger la huella digital de nuestros niños. Si sus derechos han sido vulnerados en redes sociales, contáctenos para ejercer las acciones legales correspondientes para proteger su privacidad.
